¿ El botón del dentista ? ¿ El botón del dolor ?

 

Está claro que los dentistas llevan toda la vida trabajando sin Kit Calm, nosotros hemos creado algo que es 100% nuevo en odontología. Por eso nuestra principal labor, una vez desarrollado el producto, ha sido darlo a conocer a los profesionales.
El dispositivo Kit Calm es todo un éxito entre las clínicas odontológicas que lo utilizan, no hay mas que ver nuestro Instagram, donde muchos doctores enseñan lo enseñan orgullosos . Son más de 300 en toda España los que usan nuestro dispositivo con excelentes resultados. Podría decirse que en algunas ciudades empezamos a ser algo conocidos. El otro día visitando una nueva clínica dental para presentarle nuestro innovador dispositivo, el dentsita al verlo exclamo “ ! Ah! este es el botón del dolor del que tanto he oído hablar”.

En ese momento  nos surgió la pregunta: ¿Es Kit Calm el botón del dolor del dentista?. Para responder  hay que ir al origen del dispositivo:
Hace algunos años durante una intervención de implantología dental, que se complicó un poco, el dentista, preocupado por si me cansaba de tener la boca abierta o quería descansar, no paraba de preguntarme si me encontraba bien. Mi respuesta eran diferente tipo de sonidos, más o menos glamurosos y, en cualquier caso, difíciles de interpretar. En ocasiones quería decir que pararan y seguían, o lo contrario.Yo no podía levantar la mano ni hacer excesivos gestos, en parte porque estaba parcialmente tapado y en parte porque estaban trabajando muy cerca de mi boca y no veían mis manos. También tenía miedo de que al hacer gestos moviera la mano del doctor y me hiciera daño. En ese momento pensé: “En este gabinete dental, que parece una nave espacial, ¿de verdad la única manera de comunicarse es poniendo caras o haciendo gestos?”.

Kit Calm no es el botón del pánico ni del dolor es el botón de la comunicación. Por eso el dentista en ocasiones dos dirá: “Si te molesta, pulsa”, “si algún diente te cala más, pulsa” pero también “si todo va bien, pulsa”, y el sanitario actúa en consecuencia. Así el no tiene que preguntar continuamente, y los pacientes no se sienten “desatendidos” en ningún momento.
El ejemplo claro es el botón especial para niños, este emite un sonido de grillo y con el ponemos al niño en modo “juego” diciéndole que pulse el grillo cuando se porte bien o cuando llegue el final o cuando le apetezca, el dentista mientras hace su trabajo, a los niños ni se les nombra el dolor.

Hasta ahora los pacientes solo se podían comunicar poniendo mala cara cuando por ejemplo un diente se calaba más de la cuenta o tratando de hacer gestos (tapado en cirugía imposible), por eso Kit Calm es el botón de la comunicación, aunque en ocasiones queramos comunicar que nos duele algo.

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